Costa Rica ya tiene un primer trimestre de crecimiento negativo según especialistas de Aldesa Puesto de Bolsa, que realizaron la medición del Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) con la variación trimestral actualizada.
Según la definición de los estadounidenses para que se dé un periodo de recesión, deben existir dos trimestres de crecimiento negativo.
Las predicciones hechas por este grupo de especialistas sobre la economía costarricense están alertando la posible entrada en recesión. Aclararon que la misma podría ser una recesión leve.
La balanza comercial del país revela un déficit de US$5,5 billones según, Eric Vargas, director de estrategia de Aldesa Puesto de Bolsa.
Las importaciones continúan su ritmo creciente mientras que las exportaciones del país están desacelerando debido a dos factores. El primero sería la desaceleración económica de los Estados Unidos (EE.UU.) y un alza en el tipo de cambio en el país.
En estos momentos las empresas extranjeras atraviesan un momento difícil por el restringido acceso al crédito lo que limitaría la inversión extranjera directa (IED) en el país.
Las reservas monetarias internacionales sufrieron una reducción de casi US$1.000 millones, situándolas en los US$4.000 millones en agosto del 2008. Estiman que para el cierre del año alcanzarán los US$3.000 millones, lo que aún podría considerarse como una reserva razonable.
Los actuales aumentos en las tasas de interés y una inflación en el 15,4% estarían reduciendo la posibilidad de gasto de las familias y con esto podría desacelerar la economía del país y tener un crecimiento negativo por un segundo trimestre consecutivo.
No se prevé una crisis del sector financiero como la vivida en los EE.UU., pero si un aumento en la morosidad de la cartera de crédito.
El tipo de cambio viene registrando una tendencia de pegarse a la banda superior, lo que hace entrever que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) estaría supliendo el faltante de dólares.
Los especialistas aseguraron que la inflación ha sido estimulada al alza no solo por los precios de los combustibles, sino que también por el precio de los bienes no transables.
Los especialistas previeron dos posibles escenarios para el cierre de año que contrastan con las cifras presentadas por el BCCR. Prevén un crecimiento del 2% a diferencia del Central que previó un 4%. Argumentaron que persisten las dificultades en EE.UU. y que el aumento de las tasas de interés frenarían la demanda interna.
La inflación la situaron entre un 12% y un 10% a diferencia del 9% presentado por el BCCR. La depreciación del colón la ubicaron entre el 8% y el 10% a contraposición del BCCR que la situó en un 2,8%.
En un escenario más crítico por condiciones de mercado más restrictivas previeron que no habrá crecimiento e inclusive temen un retroceso del -2%. La inflación entre el 12% y el 15% y una depreciación del colón que se ubicaría entre el 14% y el 17%.